sábado, 21 de diciembre de 2013

"De las nubes y del cielo"

Ya salió mi primer disco, se llama "De las nubes y del cielo" y en él propongo un diálogo entre la voz y la guitarra y una sonoridad que recuerda la tradición cantora americana, a la vez que trato de indagar mis propios caminos en en una búsqueda estética original.

Algunos Puntos de ventas:

Librería de las "Madres de Plaza de Mayo"; H. Yrigoyen 1584.
Disquería del "Centro Cultural de la Cooperación"; av. Corrientes 1500.
Disquería "RGS, music"; av. Corrientes 5233 (local 2).
"Cualquier Lado, club de arte"; pje. Las Provincias 3164.
"Giverny"; Guido 1674.
"El gato escaldado, libros"; av. Independencia 3548.




jueves, 28 de noviembre de 2013

Zamba para Lucía (video)

Acá voy dejando un video de mi "Zamba para Lucía", la grabación es del Centro Cultural Julián Centeya, allá por el 2010.
Espero que les guste....




martes, 30 de abril de 2013

Azucena

https://soundcloud.com/rolandodemarco/azucena

Música para guitarra compuesta en 2005 a partir de la noticia del hallazgo de los restos de quien fuera una de las fundadoras de Madres de plaza de mayo. Esta pequeña obra es mi sencillo homenaje a la lucha inclaudicable de madres y abuelas de la plaza.

también podés hacer clic acá para escuchar "Azucena"


sábado, 23 de marzo de 2013

Por la noche iluminada

En septiembre de 2011 escribí esta canción, canción que da nombre a mi blog.
Espero que les guste esta versión murguera que arreglé para hacer con "Santa Jarana".



“Por la noche iluminada”

Me voy por el camino que me lleva,
la misma huella que pisé una vez.
Me voy siguiendo siempre alguna estrella
y un beso de su luz sobre mis pies.

Me voy y es el sendero el que me abraza,
me inventa a cada paso un porvenir.
Camino y a mi lado la esperanza
me dice la razón para seguir.

Me voy con vos, me voy con tantos otros,
me voy porque me gusta regresar,
me voy para volver en mil abrazos,
en mil canciones que hemos de inventar.

Nos vamos por la noche iluminada
por nubes, serpentinas de color,
cantando y recitando las palabras
que un dios alucinado nos legó.

Volver como esa luna trasnochada,
que vaga por las noches de arrabal.
Soñar despabilando madrugadas,
promesa que retorna en carnaval.

Partir, volver, es parte de la rueda:
No vuelve aquel que nunca caminó,
ni parte quien no guarda en su vereda
la sombra y la fragancia de un amor.


domingo, 23 de diciembre de 2012

Regalos (18/12/12)

por Rolando De Marco

  Mis hijos saben desde hace algún tiempo que ni papá Noél, ni los reyes magos existen. Que son lo padres y ya. 
  Pero esto no quita que esperen ansiosamente, como casi todos los niños y para esta época, los regalos de la ocasión.
  Ahora bien, por esas cosas del mundo de los adultos, que nos entusiasmamos en prometer cosas que no sabemos si podremos cumplir, este año, para las navidades esperaban un regalo importante, de esos costosos y sofisticados, de esos que solo los reyes magos si existieran hubieran podido, en este caso, regalarles. 
  Finalmente hicimos cuentas, sumamos las deudas y los mismos adultos que prometimos el oro y el moro, tuvimos que aceptar que ese regalo que los niños esperaban, se escapaba de las posibilidades de nuestros bolsillos. Así que, dadas las circunstancias, decidimos dar la cara, decir la verdad y afrontar las consecuencias. 
  La conversación la tuve yo, una noche en la que dormian en mi casa, mientras preparábamos la cena.
  Estábamos solos y pensé que era un buen momento: Estábamos tranquilos, una bella música inundaba la casa, afuera no se escuchaba más que algún sonido lejano de la calle o de los vecinos. Así que les dije que quería hablarles de algo importante, que por favor se acercaran. 
  Nos sentamos y empecé recordándoles que ellos ya sabían muy bien que la verdadera identidad de papá Noél y de los tres reyes Magos no era otra que las sus propios padres, de modo que lo que les quería decir era que ese regalo que esperaban para estas navidades, era muy costoso y que por eso mismo, no se lo íbamos a poder dar este año, y que en verdad, no sabía cuando se lo íbamos a poder comprar. Que lo sentía mucho, que los grandes a veces nos apuramos, que no pensamos bien lo que decimos etc, etc, etc... 
  Esperé, atento por lo que pudiera suceder, estaba preparado para recibir una respuesta dura, algún solapado o franco reproche. Sin embargo se oyó la voz despreocupada de Lucía: “bueno papá, no hay problema pedimos otra cosa.” 
  Algo sorprendido pero sin perder del todo mis reflejos, les propuse que hicieran una nueva lista de regalos. 
  La propuesta los entusiasmó y ahí mismo se abocaron a escribir dos hermosas cartas que empezaban diciendo...: “Querido papá noél”. 
  En ellas consignaron listas de regalos que iban desde un casco para bicicleta hasta un gorro de sol, pasando por botines de fútbol, una remera “sin hombro”, una plantilla de corcho para colgar de la pared de su habitación y pinchar cositas en él, un poster de algún músico, zapatillas verdes, discos de Charly, Spinetta y Michel Jackson, algún libro "intersante", juegos para la compu, un pantalón corto, y alguna que otra cosa que no recuerdo ahora. 
  Lucía, que como toda mujer, al decir de mi amiga Jimena Ieraci, tiene un sentido más práctico de las cosas, cada tanto me preguntaba si tal o cual regalo, estaba o no al alcance de nuestro presupuesto. Y los dos me recordaban a cada instante que, dadas las circunstancias, la lista iba a ser muy larga porque se trataba de poder darle opciones al pobre Papá Noél... 
  Aproveché el hermoso momento para sacarme una duda y les pregunté por lo que habían sentido cuando se enteraron (cada uno a su tiempo) de la verdad, cuando supieron sin más sombras de dudas que ni el señor que viste de rojo y usa una exuberante barba blanca y que viaja, según la leyenda, por los aires en un trineo volador tirado por renos, igualmente voladores, ni esos tres monarcas misterios que vagan por las noches montando camélidos (todos repartiendo en el lapso de segundos millones de regalos) eran personajes reales. Que, en fin, eran meros seres imaginarios. 
  Pregunté y esperé otra vez su respuesta: mi temor era, evidentemente, que sintieran que sus padres les habíamos mentimos, cosa que desde luego, era verdad. 
  Fue Juan, quien ahora tomaba la palabra: “No papá, ustedes no nos mintieron, esto es un juego de la fantasía” explicó, mientras Lucía acentía con el gesto y la mirada. 
“Ah, claro, tienen razón” dije yo. 
  Luego, cada uno concentrado en la suya, terminaron de escribir las cartas, me las mostraron para que tomara debida nota de sus pedidos, después hicieron algunas correcciones de estilo y de ortografía, - no vaya a ser cosa que por la omisión de alguna Hache faltase algún regalo - las guardaron en sus respectivos sobres, los cerraron bien, y por fin, mientras en el cielo crecía la noche, las colocaron cuidadosamente entre las ramas del árbol de navidad.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Cancion para Manuel

Comencé a componer esta canción a mediados del 2006, una noche en la que me sorprendieron algunos recuerdos de lugares y personas que por distintas razones dejaron una huella en mi vida: algún amigo querido que hace tiempo no veía, una tarde que jugaba a la pelota en mi vereda de la calle Bonorino en el  barrio de Flores, el olor a leña de alguna calle  de Montevideo, algún carnaval, alguna vieja canción.
Hacía poco que había conocido a Manuel Suarez, militante revolucionario, poeta y sobre todo una gran persona. A poco de conocerlo y de compartir algunas jornadas de poesía, música y charlas, se fue dejando su recuerdo y también una huella.
Alguna de esas noches en las que trabajaba sobre el texto de la canción aparecieron esas palabras de Manuel “tender la alegría bajo el sol, hinchar velas y seguir, hasta que el viento diga" que son los que cierran esta "Canción para Manuel".

Canción para Manuel

para escuchar hacé clik acá: https://www.youtube.com/watch?v=lPz37Ko6ZDw

Tengo de tus calles ese olor,
tenue luz, rojo color,
sol que muere entre tus brazos.
Humito que se aleja del mar
como rostros que se van
al abrigo de tus manos.

Los gurises juegan bajo el sol
nos los cansa ni el calor
ni un presagio de pobreza.
La risa los aleja del mal,
sortilegio como el pan
tostadito de la siesta.

Me he quedado con tu religión,
una que no tiene dios
y que vive de esperanzas.
Alimenta nuestra rebelión
parche tenso del tambor
que ya suena en las gargantas.

Y el olor a leña y a carbón
que se esparce como luz,
y que lo ilumina todo,
como en las noches de  carnaval
cuando aquellos que hoy nos están
cantan pero en otro coro.

Y si vuelven es para cantar
que en el tiempo no hay final
ni siquiera el de la muerte,
el tablado vuelve a replicar
que hay que cambiar de disfraz
para intentar otra suerte.

Algunos que yo no conocí
siempre supieron decir
“ya vendrán tiempos mejores
si mis ojos no lo pueden ver
volveré con otra piel
a llenarme de colores”.

Ese día no habrá soledad
por las calles andaremos
pariendo revoluciones:
serán como  noches de febrero,
cada noche cada cielo,
ahuyentando los temores.

Me alienta el recuerdo de tu voz
que sabía del misterio
que alimenta la poesía:
“tender la alegría bajo el sol
hinchar velas y seguir
hasta que el viento diga”.




viernes, 13 de julio de 2012

Lucerito

Acá dejo otra canción de disco, se llama Lucerito, la compuse en 2007 y está dedicada a Juan, mi segundo hijo...
Que la discfruten...


Para escuchar, hacer clik acá: https://www.youtube.com/watch?v=v4vKvIsa2nM

Lucerito  (Hayno para Juan)

Niño que naces
cielo infinito
como un beso de luz
indispensable estrella
lucerito del sur

Cuido tu sueño
que es un remanso
donde abreva mi fe
semilla de futuro
hijito de mi piel

Raíz que nutre
desde tu centro
abre camino
hacia lo bello

Viento que entre las hojas comienza a hablar,
Flores que en su desvelo quieren cantar.